El Nombre

Ineffable Coffee Roasters, Ineffable Coffee
29/03/2018 — 253 vistas

El Nombre

29/03/2018

Ineffable Coffee Roasters hace referencia a una emoción.

Creciendo en Andalucía, es inevitable haber crecido tomando grandes cantidades de café torrefacto, negro como el azabache y extremadamente amargo. A nadie se le ocurriría beber esta poción sin antes mezclarlo con grandes cantidades de leche y azúcar... Una mezcla fantástica cuando buscas esconder sabores desagradables.

Cabe reconocer, que nosotros mismos pensábamos que el café era fantástico en Andalucía, ya que somos sin duda, muy cafeteros. Sin embargo, fue al visitar otros países y ciudades con otra cultura de café, que nos dimos cuenta del engaño, al que ya tan acostumbrados estamos.

Y es que el café, por sí solo, sin leche, ni azúcar, ni ningún otro añadido, no debería ser amargo, ni deberías verte obligado a añadir grandes cantidades de leche y azúcar para poder tomarlo. Con esto no proponemos que el café no se deba tomar con leche y azúcar, si no que debería ser cuestión de gusto y preferencia y no por obligación absoluta.

El café viene de un fruto, una cereza para ser más exactos, y si ésta cereza es recogida cuando está en su punto de madurez, y su semilla (los granos de café) es procesada de manera correcta, y los granos transportados y almacenados en condiciones óptimas, y tostado de manera adecuada, resaltando los sabores intrínsecos de cada semilla evitando los sabores propios del proceso de tueste (sabor a tostado) y preparado correctamente, respetando los parámetros de extracción (temperatura, molienda, tiempo de infusión, etc.) entonces nos encontramos con una bebida muy diferente a la que hemos estado acostumbrados.

Es al probar este resultado, de un trabajo bien hecho, por una cadena muy amplia de personas completamente dedicadas y apasionadas por lo que hacen, que llegamos a esta nueva sensación, que marca un antes y un después, en nuestra percepción de lo que es el café.

Todo el que ha probado un buen café de especialidad, ya sea profesional del café o consumidor sabe exactamente al momento Ineffable al que hacemos referencia (a no ser que haya tenido la suerte de crecer tomando café de especialidad ;)

Las sensaciones en el paladar son realmente indescriptibles; es dulce sin necesidad de azúcar añadido, tiene acidez pero es agradable, tiene un peso sedoso sobre la lengua y nada de ese sabor amargo y tostado característico que asocias con el café al que estás acostumbrado. Te gusta, te encanta, te apasiona: quieres más. Ya nunca jamás vuelves a ver el café de la misma manera. Para nosotros, reencontrarnos con esta sensación y poder introducir a otras personas a este mundo se ha convertido en nuestra misión de todos los días.